DETALLES
El mantenimiento preventivo automotriz consta de una serie de revisiones que se efectúan en un tiempo determinado para disminuir las probabilidades de fallas o desgastes que amerite una reparación costosa del vehículo.
En el mantenimiento preventivo automotriz se debe atender:
Cambiar el aceite de motor cada tres meses o 5.000 kilómetros.
Cambiar el filtro de aceite cada 5.000 kilómetros.
Revisar el filtro de aire cada 5,000 kilómetros y cambiar si es necesario.
Presión de las llantas: colocar la presión indicada Rotar las llantas y balancearlas cada 5,000 kilómetros.
Revisar la alineación del vehículo y proceder a realizar servicio si es necesario corregir algún ángulo del mismo. Revisar los amortiguadores: es necesario verificar si están gastados o presentan fugas, en cuyo caso deben cambiarse, siempre en pares.
Revisar el refrigerante del sistema de enfriamiento del motor: es importante revisarlo semanalmente.
Revisar el estado de la batería cada vez que se cambie el aceite.
Revisar los faros: hacer una inspección de los focos de cabina, guías, y direccionales.
Revisar el líquido de dirección hidráulica: al menos una vez al mes, y rellenarlo cuanto su nivel esté bajo.
También debe revisarse la bomba y mangueras, en caso de que hayan fugas.
Revisar el líquido de los frenos: una vez al mes para detectar si existen fugas.
Revisar bandas y correas Revisar liquido de transmisión manual y automática
El mantenimiento preventivo es una práctica constante que todo conductor debe mantener al día, esto con la finalidad de combatir el desgaste prematuro del auto, prevenir accidentes y además, ahorrar dinero.